Rompiendo con lo que la gente suele pensar de una informática, nunca me ha gustado demasiado la ciencia ficción o la novela fantástica (salvo honrosas excepciones como 1984[1]), yo he sido siempre más de literatura “seria”[2].

Sin embargo, hace algo más de un año descubrí un libro en mi casa (La luz Fantástica de Terry Pratchett) y, como era verano y estaba aburrida, empecé a leermelo, a pesar de no estar demasiado convencida. Craso Error, el libro es genial: divertido, ácido, irónico y tropecientos mil adjetivos de los buenos más. 

La cosa quedó así, hasta que descubrí que el libro que había leído no era una obra aislada, sino que se encuadraba dentro de una serie de libros cuyo punto en común es que se desarrollan en el Mundo Disco.

Supongo que a estas alturas te estarás preguntando qué cojones es eso del Mundo Disco…

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