Cosmología: La presión atmosférica

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Otra semana más, redacción de cosmología. Esta semana no tiene mucho que ver con la cosmología.

Variación de la presión en la atmósfera

La atmósfera terrestre, pese a su aparente sencillez, es un sistema complejo, cuyas características en un punto y momento determinado depende de gran cantidad de factores interrelacionados entre sí (temperatura, composición, densidad, etc.). Uno de estos factores es que vamos a estudiar en este documento: la presión.

¿Pero que es la presión atmosférica? La presión atmosférica es resultado directo del peso total del la columna de aire sobre el punto en el cual se efectúa la medida de la presión. La unidad utilizada para la presión atmosférica se denomina hectopascal (hPa) o milibar (mb) y corresponde a una fuerza de 100 Newton por metro cuadrado.

Como podemos intuir, la presión no es constante; sino que varía en función de diversos parámetros como localización, la altura y el tiempo.

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El tiempo: ese gran desconocido

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Como (casi) cada semana, una nueva redacción para la clase de cosmología, esta vez extraída de las conferencias sobre el Tiempo a las que asistí el 19 y 20 de noviembre. Ahí va:

EL TIEMPO

Normalmente, se suele afirmar que el universo consta de cuatro dimensiones: tres espaciales y una temporal. Sin embargo, todos somos conscientes de que la dimensión temporal es de una naturaleza totalmente distinta de las dimensiones espaciales: no podemos movernos a nuestro antojo por la dimensión temporal como lo podemos hacer con las dimensiones espaciales; estamos “atados” al flujo del tiempo y no podemos alterarlo (por lo menos no con facilidad). Por tanto, la preguntas a realizarse serían: ¿qué es el tiempo? ¿cuál es su naturaleza? ¿Cómo percibimos el tiempo? ¿Podemos alterar el flujo del tiempo y movernos a través de él tal y como lo hacemos con el resto de dimensiones de nuestro universo?

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Reflexiones acerca del principio antrópico

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Otra redacción para cosmología (esta me ha tocado leerla en clase)

Reflexiones sobre el Principio Antrópico

En su acepción más “débil”, Prinicipio Antrópico tiene la siguiente expresión:

“Nosotros (los seres humanos) existimos, luego las propiedades del universo deben de ser tales que permitan nuestra existencia”

¿Cómo no compartir este razonamiento? ¿Acaso podríamos existir en contra de la leyes y constantes del universo? De hecho, es casi un enunciado tautológico: algo existe luego se dan las condiciones para que exista. Un razonamiento similar sería, el peso atómico del carbono es 12,0107 Uma (Unidades de Masa Atómica), luego las propiedades del universo son tales que permiten que el peso atómico del carbono sean 12,0107 Uma.

No obstante, la aplicación de este principio puede resultar útil a la hora de realizar predicciones o intentar refutar teorías. Por ejemplo, podemos suponer que como existimos, el universo ha de tener una edad suficiente como para que se haya podido producir nuestras existencia; en otras palabras, la edad del universo ha de ser, como poco, tal que se haya “dado tiempo” ha que se den las condiciones necesarias para la aparición del ser humano (tiempo para la formación de átomos complejos o de planetas rocosos alrededor de una estrella a una distancia que adecuada para el surgimiento de la vida, por ejemplo).

Más polémico y discutible es, sin embargo, el posicionamiento fuerte del principio antrópico:

“el Universo debe tener unas propiedades que permitan a la vida desarrollarse en algún estadio de su historia.”

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El turista tetradimensional

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– Bueno, ya sólo me queda mandarles el inercicio para el lunes siguiente. Imagínense que un ser …

La frase murió sin terminar de ser pronunciada. Toda la clase dirigió su mirada al punto del pasillo entre las dos bancadas en el cual el docente había clavado su mirada. Todos percibieron algo muy extraño… era como si la realidad estuviese perdiendo su solidez y se estuviese convirtiendo en una realidad gelatinosa y difusa. De repente, todo empezó a vibrar, pero no de la forma normal y tranquilizadora a la que todos estamos acostumbrados, como cuando pasa un camión por la calle o un terremoto de grado 7 en la escala Richter sacude la tierra… era una forma completamente distinta era como si, como si… como si las propias dimensiones del espacio estuviesen moviéndose y agitándose de forma leve, pero aterradoramente apreciable. Una luz estalló de pronto, cegando a todos los presentes durante unos pocos segundos. Cuando pudieron abrir los ojos, la realidad había vuelto a la normalidad y las dimensiones parecían fijas en su lugar habitual. Todo estaba justo como antes del incidente. Todo, si exceptuamos al extraño ser que se encontraba en el centro de la clase.

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